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Secretlab, conocida por sus sillas para gaming, da un paso visible hacia el mercado profesional con la nueva Atlas: una silla ergonómica que busca combinar el confort de uso prolongado con una estética menos “oficinal” y más pulida. En pleno auge del trabajo híbrido, su llegada plantea una pregunta práctica: ¿puede una firma de sillas para gamers marcar la diferencia en jornadas de oficina y teletrabajo?
Ficha técnica esencial
| Características | Detalle |
|---|---|
| Tipo | Silla ergonómica de respaldo alto |
| Peso del conjunto | ≈ 22 kg |
| Materiales destacados | Armazón de acero y plástico, tapizado SoftWeave Plus, relleno NanoFoam, cojín cervical de memory foam |
| Carga máxima | Hasta 120 kg (según tamaño) |
| Altura recomendada | Talla estándar: hasta ~1,78 m; Talla L: hasta ~1,95 m |
| Ajustes | Altura y profundidad del asiento, inclinación sincronizada, bloqueo de balancín, resistencia del balancín, reposabrazos 3D, soporte lumbar y cojín cervical |
| Garantía | 3 años (posibilidad de ampliar) |
| Precio aproximado | Entre 499 € y 719 €, según tamaño y acabado |
La Atlas representa la primera apuesta de Secretlab fuera del nicho estrictamente gaming. En lugar de imitar el patrón habitual de las sillas de oficina —respaldo de malla y estética técnica— propone un respaldo alto con una silueta más tradicional a la vista pero con soluciones internas pensadas para sesiones largas.
Diseño y tecnologías clave
El elemento más distintivo es su respaldo, llamado en la documentación de la firma RE-CURVE, que cubre la espalda hasta la cabeza y está trazado para acompañar la curvatura natural en «S» de la columna. Internamente combina espuma y muelles para ofrecer una respuesta ligera a los movimientos del usuario, buscando soporte sin sensación rígida.
La silla emplea un mecanismo de inclinación síncrona: el respaldo y el asiento se desplazan coordinadamente para reducir la presión lumbar y mantener los pies apoyados. Es posible fijar la inclinación en varios ángulos y ajustar la tensión del balancín según el peso o preferencia.
Para evitar hundimientos y puntos de presión, Secretlab utiliza su composición de espuma patentada, el NanoFoam Composite, aplicada en el asiento. El tapizado principal es el conocido SoftWeave Plus, que busca equilibrio entre transpirabilidad y tacto premium; la parte posterior del respaldo, en algunos acabados, recurre a polipiel.
Opciones de acabado y tamaños
Atlas está disponible en dos tallas (estándar y L) y varias combinaciones de colores y recubrimientos. A continuación, las familias de acabado que comercializa:
- Gama estándar (mix de tejidos y polipiel): Classic Black (polipiel híbrida), Dune, Black3, Cookies & Cream y Moon (varía según material).
- Gama con NanoFoam (acabados monocromáticos y piezas a juego): Black3+, Pure White+ (edición NanoGen), Dune+ y Pure Black+.
Desempaque y montaje
El embalaje llega en una caja robusta y, aunque puede sufrir golpes en transporte, los elementos internos vienen bien protegidos. El contenido incluye ruedas, pistón de gas, piezas de fijación, herramientas básicas y un sobre con guía de montaje.
El montaje es lineal: insertar ruedas, colocar el pistón en la base, atornillar la estructura al asiento, fijar los reposabrazos y montar el respaldo deslizando su pieza metálica en el hueco previsto. El cojín cervical incorpora imanes para anclaje rápido —un detalle práctico que evita correas añadidas—. En condiciones normales el montaje no requiere más que una o dos personas y entre 20 y 40 minutos, según la destreza.
Ajustes y ergonomía en el día a día
Secretlab ha dotado a la Atlas de ajustes suficientes para adaptar la postura: altura del asiento, recorrido horizontal del mismo, inclinación sincronizada con bloqueo en posiciones concretas, nivel de tensión del balanceo y reposabrazos con 3 grados de libertad (altura, avance/retroceso y giro).
Es importante apuntar una limitación: los reposabrazos no ofrecen ajuste lateral (eje X), es decir, no se pueden acercar o separar respecto al tronco. Para algunos usuarios esto puede suponer un reto en la configuración fina de la postura, especialmente si se busca alinear los codos exactamente con el borde de la mesa.
Qué se siente al usarla
En nuestras pruebas la Atlas destacó por ofrecer confort inmediato. Tras montar y realizar pequeños ajustes básicos (elevar la altura y deslizar el asiento), la combinación de respaldo alto, soporte lumbar integrado y el perfil del cojín cervical ofreció una sensación estable y acogedora desde el primer momento.
Probamos la talla L con un usuario de referencia (1,80 m y 90 kg), y la silla respondió sin pérdidas de soporte. La impresión general es de solidez: materiales y ensamblado transmiten robustez. El principal interrogante es la durabilidad real del tejido SoftWeave Plus y del relleno con uso intensivo diario; eso solo podrá confirmarse con meses de uso continuado.
Pros y contras rápidos
- Pros: soporte de espalda completo, confort desde el primer uso, muchas posibilidades de ajuste, acabados premium y versiones con NanoFoam.
- Contras: reposabrazos 3D (no 4D), precio elevado, incertidumbre sobre desgaste a largo plazo del tejido.
Precio y disponibilidad
Secretlab comercializa la Atlas en su tienda oficial, y el precio varía en función de la talla y el acabado; la horquilla publicada va aproximadamente desde 499 € en modelos base hasta cerca de 719 € en variantes con NanoFoam y tallas superiores. Para compradores que pasan muchas horas sentados, la inversión se plantea como una compra orientada al confort y la prevención de molestias posturales.
Conclusión
La Atlas sitúa a Secretlab en el terreno de la ergonomía de oficina sin renunciar a su estética característica. Si buscas una silla que combine un respaldo alto, numerosas opciones de configuración y un tacto premium, es una candidata sólida; su punto débil más claro son los reposabrazos limitados en ajuste lateral y el coste, que la coloca por encima de alternativas más económicas.
En términos prácticos: para profesionales que trabajan varias horas sentados y pueden asumir la inversión, la Atlas ofrece argumentos suficientes para considerarla. Para usuarios con presupuestos ajustados o que necesiten ajustes de reposabrazos muy precisos, conviene valorar otras opciones antes de decidir.












