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Razer ha añadido a su catálogo un teclado compacto que combina interruptores de perfil bajo con conectividad inalámbrica avanzada y una integración de macros orientada a herramientas de IA. Para jugadores y profesionales que buscan respuesta rápida y autonomía prolongada, este modelo plantea mejoras prácticas, aunque su etiqueta de “teclado con IA” merece matices.
Qué ofrece el BlackWidow V4 Low‑Profile TKL
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Se trata de un teclado en formato TKL (tenkeyless), construido con una placa superior de aluminio cepillado y teclas de perfil reducido. Razer lo comercializa con varios tipos de interruptores LP, en la unidad probada montaba los Razer Orange Low Profile, con un punto de actuación muy corto y recorrido total limitado para priorizar velocidad.
Además incluye iluminación RGB por tecla gestionada por el ecosistema Chroma, un dial digital para control multimedia y opciones de conexión tanto por cable como de forma inalámbrica.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Formato | Tenkeyless (sin pad numérico) |
| Interruptores | Razer Low Profile (ej.: Orange Tactile, 1,2 mm actuación) |
| Conectividad | USB-C, HyperSpeed 2.4 GHz, Bluetooth (hasta 3 dispositivos) |
| Iluminación | Chroma por tecla |
| Autonomía (modo ahorro) | Centenares de horas (modo bajo consumo configurable) |
| PVP recomendado | 189,99 € |
Conectividad y autonomía
El teclado soporta tres modos de uso: por cable USB-C, con el receptor inalámbrico HyperSpeed y por Bluetooth. El receptor está pensado para minimizar latencia (polling optimizado) y el Bluetooth permite emparejar hasta tres dispositivos, facilitando cambios rápidos entre PC, portátil y móvil.
- Atajos para cambiar de modo: Fn + º para HyperSpeed; Fn + 1/2/3 para las ranuras Bluetooth.
- Incluye un pequeño compartimento para guardar el dongle cuando no se usa.
- Modo de bajo consumo: apaga iluminación, reduce tasa de sondeo y extiende la batería para desplazamientos.
En nuestras pruebas, con iluminación al 75% y uso intensivo diario, la autonomía se situó en varios días reales de funcionamiento continuo, lo que confirma que la gestión de energía de Razer es efectiva para usuarios que no quieren cargar el periférico cada día.
Diseño y experiencia de uso
La construcción combina una base de aluminio y una tapa superior de plástico negro; la elección estética es sobria, aunque la pieza plástica superior aporta algo de peso visual. Las teclas están fabricadas en PBT y la serigrafía se sitúa en la parte alta de la caperuza para favorecer la transparencia del LED RGB.
Al escribir, el perfil reducido reduce la distancia de desplazamiento y facilita una postura más natural de muñecas; no echamos especialmente en falta reposamuñecas cuando las patas elevadoras están activadas. En cuanto al sonido, aunque los switches son catalogados como “silenciosos”, algunas teclas (barra espaciadora, Enter) emitieron timbres distintos que rompieron la uniformidad acústica del conjunto.
Software y la controvertida función “IA”
Para aprovechar todas las opciones avanzadas es necesario instalar Razer Synapse. El programa permite reasignar teclas, ajustar la retroiluminación, crear perfiles y acceder a la sección Exchange, donde la marca y la comunidad comparten macros y plantillas.
En Synapse aparece un asistente llamado “Maestro de prompts con IA” que facilita la creación de secuencias para interactuar con servicios como ChatGPT o Copilot. Pero es importante aclarar:
La interacción no es inteligencia integrada en el teclado: se trata de macros y flujos configurables que automatizan entradas de texto y llamadas a APIs externas. El dispositivo incluye un pulsador rotulado como “AI” para activar esas macros, pero el procesamiento de lenguaje ocurre fuera del teclado, en los servicios vinculados.
Beneficios y limitaciones prácticas
Ventajas detectadas:
- Velocidad de respuesta gracias al bajo punto de actuación de los switches.
- Conectividad flexible: trimodo real y dongle de tamaño reducido.
- Buena autonomía con modo de ahorro configurado.
Aspectos a mejorar:
- Uniformidad acústica: teclas con sonido disparejo enturbian la experiencia de escritura.
- La función “IA” puede inducir a confusión si se espera un sistema inteligente incorporado.
Conclusión
El Razer BlackWidow V4 Low‑Profile TKL es una alternativa sólida para quien busca un teclado compacto, ágil y con buena autonomía. Su valor añadido frente a modelos previos de Razer es la mezcla de bajo perfil y el acceso simplificado a macros orientadas a IA, aunque esa última característica no transforma al teclado en un dispositivo inteligente por sí mismo.
Si priorizas rapidez en las pulsaciones, una experiencia inalámbrica de baja latencia y compatibilidad con múltiples equipos, este modelo merece consideración. Para quienes valoran un sonido de tecleo muy homogéneo, conviene probarlo antes de comprar, porque algunos elementos acústicos pueden no encajar con todos los gustos.












