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Con las temperaturas subiendo y las jornadas frente al ordenador cada vez más largas, la elección de una silla deja de ser un detalle y pasa a afectar directamente a la salud y al confort diario. La Trust GXT 723 Ruya aterriza como una alternativa con tapicería de tela pensada para evitar el sobrecalentamiento: en esta prueba evaluamos si su diseño y materiales justifican su precio y su recomendación para el verano.
Ficha técnica rápida
| Concepto | Trust GXT 723 Ruya |
|---|---|
| Tipo | Silla para gaming y oficina |
| Dimensiones (aprox.) | 134 × 75 × 71 cm (alto × fondo × ancho) |
| Peso ensamblada | ≈ 19 kg |
| Capacidad máxima | 150 kg |
| Materiales clave | Armazón en madera certificada FSC, base con refuerzo metálico, tapizado de poliéster |
| Ajustes | Altura, inclinación del respaldo (90–180°), bloqueo de balanceo, resistencia del balancín, reposabrazos 3D |
| Garantía y precio | 2 años — PVP aproximado: 199 € |
Por qué interesa ahora
Si trabajas desde casa o pasas largas sesiones de juego este verano, la transpirabilidad del asiento deja de ser anecdótica y se convierte en factor de compra. La Ruya propone un acabado en tejido con intención de reducir la sensación de calor y el sudor en la zona lumbar, algo que puede marcar la diferencia en horas prolongadas sentado.
Materiales y construcción
La silla combina una estructura interna apoyada en madera certificada con elementos de acero donde es necesario reforzar la pieza. El tapizado es un tejido de poliéster de trama abierta con un tacto que recuerda al lino, diseñado expresamente para mejorar la ventilación frente al habitual cuero sintético.
El cojín lumbar utiliza espuma viscoelástica para ajustarse a la curvatura lumbar, mientras que el asiento monta espuma moldeada en frío pensada para conservar la forma con el tiempo. El respaldo incluye una capa rígida superficial que ayuda a mantener la firmeza durante la jornada.
Detalles mecánicos
La base tiene cinco radios y ruedas de nylon de 50 mm; la columna incorpora un pistón de gas de clase 4 que permite regular la altura con un recorrido suficiente para usuarios de talla alta. Los reposabrazos son 3D, con ajuste en altura, profundidad y ángulo, y llevan un acolchado de tacto cómodo aunque no excesivamente mullido.
- Asiento: 52 cm (ancho) × 42 cm (profundidad) aprox.
- Respaldo: 83 cm de alto × 52 cm de ancho
- Tamaño total estimado: 71 × 75 × 134 cm
- Peso final: 18,9 kg (ensamblada)
Unboxing y montaje
La silla llega en una caja voluminosa y bien protegida con cartón; conviene manejarla entre dos personas para evitar molestias. Dentro se encuentran base, ruedas, pistón, embellecedores, cojines y tornillería separada —presta atención a la longitud de los tornillos: los más largos se reservan para anclar el respaldo.
El proceso de montaje sigue los pasos habituales: instalar ruedas en la base, insertar el pistón, fijar el mecanismo al asiento y anclar los reposabrazos. El respaldo se atornilla al final con los tornillos largos; la operación es asequible en unos 30–45 minutos si se sigue el manual y se usan las herramientas incluidas.
Consejo práctico
No cortes la caja con demasiada agresividad: el embalaje protege piezas con acabados que pueden dañarse con una cuchilla. Montarla con una segunda persona facilita alinear el asiento con la base al final del montaje.
Comportamiento en uso
A pesar de su peso relativamente elevado, la experiencia al moverla es fluida: las ruedas ruedan con suavidad y el sistema de balanceo responde sin bloqueos. La sensación general es de solidez; la ergonomía parece pensada para perfiles robustos y se adapta bien a un usuario de unos 95 kg.
El cojín lumbar viscoelástico aporta apoyo efectivo en la parte baja de la espalda, compensando la ausencia de regulación lumbar integrada. El almohadón cervical es más básico y su confort dependerá de las preferencias personales.
La reclinación va de 90 a 180 grados, lo que permite posicionar el respaldo completamente horizontal. Eso sí: al tumbarse conviene accionar el bloqueo del balancín, porque dejarlo libre y echarse hacia atrás sin control puede provocar un vuelco por la dinámica del conjunto.
Clima y tejido
En pruebas con temperaturas cercanas a los 30 °C el tapizado de poliéster aporta una diferencia palpable frente a sillas con recubrimiento en cuero sintético. La sensación térmica se percibe entre 3 y 5 grados más fresca, y la transpiración disminuye notablemente. La limpieza es sencilla: un cepillo suave y paño húmedo con jabón neutro suelen ser suficientes.
Valoración final
La Trust GXT 723 Ruya plantea una alternativa sólida para quienes priorizan la ventilación y la comodidad en estaciones cálidas. Sus materiales y acabados transmiten calidad, y la mezcla de madera certificada y piezas metálicas ofrece un equilibrio entre ligereza y resistencia.
Si se busca una silla que mejore la experiencia en jornadas largas y evite el calor acumulado en la espalda, la Ruya resulta una opción significativa por su relación calidad/precio. Los puntos a vigilar son la durabilidad a largo plazo del acolchado de los reposabrazos y la firmeza del mecanismo de balanceo, dos áreas en las que los usuarios más exigentes podrían pedir ajustes.
En resumen: una silla bien resuelta para oficina y gaming, especialmente recomendada para climas cálidos gracias a su acabado en tela transpirable y sus soluciones de confort lumbar.












