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ASUS ha actualizado su línea pensada para profesionales creativos con un portátil que busca destacar por su pantalla y su potencia para tareas exigentes. En pleno auge de herramientas de IA y flujos de trabajo cada vez más pesados, el ProArt P16 promete ser una estación de trabajo portátil capaz de acompañar edición, renderizado y modelos locales de IA sin renunciar a movilidad.
Probamos durante días el modelo tope-alternativo que llegó a nuestro laboratorio para comprobar si esa promesa se traduce en experiencia real de uso y resultados medibles.
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Qué ofrece el ProArt P16 (resumen técnico)
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen AI 9 HX 370 (hasta 12 núcleos / 24 hilos; rendimiento de IA hasta 81 TOPS; NPU XDNA con ~50 TOPS) |
| Memoria | 64 GB LPDDR5X (soldada) |
| Gráficos | NVIDIA GeForce RTX 5080 Laptop (16 GB GDDR7) + iGPU AMD Radeon 890M |
| Almacenamiento | 2 TB NVMe PCIe 4.0 |
| Pantalla | 16″ táctil OLED 4K (3840×2400, 16:10), 120 Hz, 0,2 ms, pico de brillo hasta 1.600 nits; validación Pantone y VESA DisplayHDR True Black 1000 |
| Conectividad | Wi‑Fi 7, Bluetooth 5.4, lector SD Express 7.0, HDMI 2.1, 2× USB‑C (uno USB4), 2× USB‑A |
| Batería y alimentación | 90 Wh; adaptador de 240 W (conector propietario) |
| Dimensiones y peso | ~35.5 × 24.7 × 1.5–1.8 cm; peso ~1,95 kg |
| Punto de partida | Desde ~2.299 €; unidad analizada ~4.399 € |
Por qué importa ahora
Este equipo llega en un momento en que muchos creadores buscan combinar movilidad y potencia para flujos que integran edición de vídeo, modelado 3D y modelos de lenguaje locales. El procesador con capacidades de IA y la GPU dedicada acercan al portátil a funciones que antes requerían estaciones fijas o servidores en la nube, reduciendo latencias y dependencias externas.
Primeras impresiones y diseño
La carcasa es sobria y discreta, acabado negro mate y el distintivo de la gama ProArt en una esquina. El equipo da sensación de solidez y la distribución interna es clásica en máquinas de 16″: teclado centrado, touchpad amplio y dos altavoces a los lados del teclado.
Las rejillas de ventilación ocupan buena parte de la base y la parte trasera, con almohadillas de goma que elevan ligeramente la unidad para mejorar el flujo de aire. Las bisagras permiten abrir la pantalla hasta unos 135 grados y los marcos son realmente reducidos, lo que da mucho protagonismo al panel OLED.
Conectividad y accesorios
- Incluye un adaptador de 240 W (no USB‑C) y el cable de alimentación.
- Disposición de puertos razonable para creadores: HDMI 2.1, tarjeta SD Express 7.0 y un puerto USB4 para monitores o transferencia rápida.
- Webcam HD con detección por infrarrojos, sin obturador físico de privacidad.
Pantalla: el ingrediente diferencial
La pantalla es el principal argumento de venta. Se trata de un panel OLED 4K táctil de 16 pulgadas con certificación profesional (Pantone) y alto pico de brillo, orientado a ofrecer una reproducción de color muy fiel y contraste extremo propio de los OLED. En exteriores el brillo elevado ayuda, aunque la naturaleza reflectante del acabado obliga a elegir el ángulo con cuidado.
Para creadores esto significa trabajar con mayor confianza en la correspondencia de tonos y negros profundos sin depender tanto de un monitor externo, algo especialmente útil en retoque fotográfico y corrección de color.
Rendimiento en el día a día y pruebas sintéticas
La unidad probada monta la RTX 5080 Laptop y 64 GB de LPDDR5X: combinación hecha para workflows exigentes. En tareas cotidianas el equipo se mueve con agilidad; la pantalla a 120 Hz añade una sensación de fluidez muy apreciable fuera del gaming.
Resultados destacados de nuestras pruebas:
- SSD PCIe 4.0: lecturas sostenidas cercanas a 7.000 MB/s y escrituras alrededor de 6.300 MB/s, más que suficientes para cargas de trabajo con ficheros grandes.
- Cinebench y pruebas multi‑hilo: el Ryzen AI 9 muestra gran capacidad en renderizado CPU‑intenso, situándose por delante de muchos procesadores rivales en pruebas multinúcleo.
- GPU y 3D: la RTX 5080 rinde de forma sobresaliente en Blender y 3DMark; en pruebas con Ray Tracing mantiene tasas jugables en escenarios exigentes.
- Benchmarks de IA en navegador (LLMs de varios tamaños): cifras elevadas que confirman el potencial del equipo para ejecutar tareas de inferencia local sin recurrir necesariamente a la nube.
No todo es perfecto: en algunas pruebas de CPU la puntuación quedó por debajo de lo esperado, posiblemente influida por la latencia observada en la memoria LPDDR5X —algo que notamos mayor de lo habitual para memoria soldada—, aunque en la práctica diaria la experiencia sigue siendo muy competente.
Temperatura y ruido
El diseño térmico mantiene el equipo relativamente fresco: en reposo las temperaturas son moderadas y en carga sostenida hemos llegado a ver picos alrededor de 85 ºC en CPU, lejos de valores peligrosos pero esperables con componentes tan potentes. Los ventiladores son contenidos: audible bajo estrés pero no estruendoso, y lo suficiente discretos como para no interferir en sesiones de grabación o edición.
Autonomía y movilidad
Pesa menos de 2 kg y su formato facilita el transporte; además resulta usable sobre las piernas gracias a su gestión térmica. La autonomía es el punto más frágil: en uso mixto (navegación, edición de imágenes y algo de benchmarking) rondó las cuatro horas antes de acercarse al 10% de batería. En entornos de trabajo intensivo con renderizados la necesidad de la conexión a la red eléctrica es casi obligada.
Experiencia de teclado y periféricos
El teclado es cómodo aunque compacto —esperábamos quizá una disposición que permitiera un teclado numérico completo—. El touchpad, grande y preciso, integra el conocido ASUS DialPad, una herramienta valiosa para atajos y ajustes finos en aplicaciones de edición.
Ventajas y desventajas (síntesis)
- Ventajas: pantalla OLED 4K de alta calidad y validada, rendimiento GPU y capacidad IA locales, buena conectividad para creativos, diseño ligero y silencioso.
- Inconvenientes: precio elevado, autonomía limitada bajo carga, memoria soldada con latencia algo alta, adaptador de 240 W no USB‑C, ausencia de obturador físico en la webcam.
Veredicto
El ASUS ProArt P16 es, para profesionales creativos que priorizan colorimetría y potencia en movimiento, una propuesta muy sólida. Su pantalla y la combinación de CPU con NPU y GPU lo sitúan como una opción interesante para editar, renderizar y ejecutar modelos de IA en local. Sin embargo, ese rendimiento tiene un coste: su precio y la autonomía lo alejan del uso como máquina única para jornadas prolongadas sin acceso a corriente.
En resumen: si necesitas calidad de color, rendimiento para render y capacidad para tareas de IA en un formato transportable y no te frena el presupuesto, el ProArt P16 está entre las mejores opciones del mercado actual; si lo que buscas es batería para todo el día o una solución económica, hay alternativas más equilibradas.












